domingo, 19 de febrero de 2017

Sobre las condiciones objetivas y subjetivas de la revolución


«La conquista del poder por el proletariado presupone la existencia de una situación revolucionaria, pero no toda situación revolucionaria conduce a la revolución. Esta situación se da cuando a la clase dominante le es imposible su dominio sin cambios, cuando no puede dominar, mantener el poder y gobernar como antaño, cuando la pobreza y la miseria de las clases oprimidas empeora más allá de la medida ordinaria por lo que se ven obligados a actuar de forma independiente. Sin estos cambios objetivos, que son independientes de la voluntad no sólo de los grupos individuales y partidos, sino incluso de las clases individuales, una revolución es –por lo general– imposible.

La conquista del poder por el proletariado puede tener lugar de una manera u otra: por ejemplo, como un proceso continuo en el desarrollo de las acciones de masas, demostraciones, huelgas generales, que se unen finalmente a la rebelión armada contra el poder estatal de la burguesía ya sea por un corto tiempo o en un periodo de guerra popular prolongado. Se puede, a partir de una guerra partidista, desarrollar una guerra de guerrillas en el campo y en la ciudad contra el poder del Estado burgués en concatenación con el despliegue de luchas más grandes a través de la insurrección armada general para derrocar a la burguesía. Se puede desarrollar a partir de una guerra imperialista injusta, la respuesta del proletariado con la justa la guerra revolucionaria.

Pero en todos los casos: la clase obrera y su partido comunista deben prepararse en lo político, ideológico, organizativo y militar para la revolución. Sólo de esta manera sucederá que cuando una situación revolucionaria haya madurado, no se pierda la oportunidad para lograr la victoria. De lo contrario, la oportunidad para la revolución, incluso si existe una situación revolucionaria acabará perdiéndose.

El estallido de la revolución y su victoria no sólo requiere de la existencia de una situación revolucionaria objetiva, sino también de la conciencia revolucionaria de las masas, el factor subjetivo, la preparación de las fuerzas subjetivamente revolucionarias y sus acciones. En todas las luchas de la clase obrera y las masas trabajadoras, el partido comunista debe trabajar para proporcionar estas condiciones subjetivas para la victoria de la revolución proletaria.

El proletariado debe operar bajo el liderazgo de su partido revolucionario y preparar su armamento, y todos los aspectos de entrenamiento militar, con el fin de crear las condiciones militares para suprimir la resistencia militar de la burguesía que está armada hasta los dientes. Todos los pasos de la preparación y dirección de la lucha armada tienen que ser guiados por la política proletaria, cuyo representante es el partido marxista-leninista. Sin estas condiciones, la lucha armada nunca será consecuentemente revolucionaria. Sino ella –como la historia demuestra– tarde o temprano degenera o termina con una senda derrota». (Ernst Aust; Programa del Partido Comunista de Alemania/Marxista-Leninista; Recopilación de citas de Ernst Aust sobre la cuestión alemana y sobre el revisionismo alemán, 1978)

Sobre el carácter de las bandas armadas como las RAF y la posición de los marxista-leninistas


«Cómo comenzó todo esto es bien conocido. En la Alemania Occidental de 1972 querían comenzar la lucha armada, fiel a sus modelos a seguir: «Mao, Fidel, Giáp, Marighella», siendo la mayoría de ellos  intelectuales provenientes en su mayoría del movimiento estudiantil revolucionario de finales de los años 60 que albergaban un odio justificado al imperialismo, los crímenes de guerra del imperialismo estadounidense en Vietnam y la dominación brutal del capitalismo. Se veían a sí mismos como una élite revolucionaria, que propagaba la guerrilla urbana según el modelo de América Latina –en ausencia de una situación revolucionaria y negando estar bajo dirección de un partido marxista-leninista– por lo que estaban fracasando antes de empezar a luchar. Esto no dice nada de su valentía personal, de su compromiso revolucionario pero sí de su juicio político. (...)

Desde el principio, el partido –contrariamente a lo que a propósito y mentirosamente ha difundido la prensa de Alemania Occidental– se ha distanciado de las RAF por sus llamadas teorías: del uso del terrorismo, expresado en intentos de asesinatos políticos sin conexión con la lucha revolucionaria de las masas; de su blanquismo, que espera que la abolición para la humanidad de la esclavitud asalariada con la lucha de clase del proletariado es a través de la conspiración de una pequeña minoría de intelectuales; de su teoría del «impulso externo», la pequeña rueda de intelectuales revolucionarios que impulsa la rueda grande, la clase obrera, para que funcione el engranaje; que establece que la clase obrera y los demás trabajadores, ya que son incapaces de elevarse a la lucha revolucionaria deben ser estimulados a través de acciones espectaculares; de su negación de la necesidad del partido marxista-leninista de vanguardia del proletariado y otras teorías oportunistas más. (…)

El límite entre un revolucionario pequeño burgués y un contrarrevolucionario pequeño burgués obviamente se alcanza donde sus acciones, sus ataques, su terror, se vuelve contra el pueblo. (...)

La historia de las RAF es un ejemplo clásico de la desesperanza de terrorismo pequeño burgués, como su principio revolucionario acaba en acciones contrarrevolucionarias». (Ernst Aust; Educar a las masas para la revolución; Discurso del camarada Ernst Aust en la reunión del Buró Político; Recopilación de citas de Ernst Aust sobre la cuestión alemana y sobre el revisionismo alemán,, 5 de diciembre de 1977)

Los marxista-leninistas, como es normal, son blanco principal de la burguesía y sus instituciones


«El Partido Comunista de Alemania/Marxista-Leninista y sus juventudes la Guardia Roja están sujetas a un mismo grado de persecución del enemigo de clase. Esto comienza en las escuelas, donde los miembros de la Guardia Roja son expulsados de la escuela a causa de sus opiniones políticas. A esto le siguen las prohibiciones a maestros y doctores, a los obreros que están perdiendo su trabajo y el pan debido a su obra y postura política revolucionaria. Cuando los revisionistas del Partido Comunista de Alemania conocen o sospechan que un trabajador es miembro del PCA/ML lo denuncian con el fin de lograr su expulsión. Desde sus inicios, nuestro partido y sus organizaciones juveniles han sido expuestos al terror del enemigo de clase. Los camaradas han tenido que pagar millones de marcos en multas debido a su actividad de agitación y propaganda comunista. Las penas de prisión son cada vez más pronunciadas y eso da con nuestros camaradas en la cárcel. Incluso con la afirmación de que la República Federal Alemana (RFA) es un Estado imperialista, en la que los capitalistas explotan a los trabajadores, es un comentario suficiente como para ir a la cárcel. La burguesía no vacila incluso frentes a los asesinatos abiertos como el caso del camarada Günther Routhier, que murió como consecuencia de los maltratos policiales. Durante nuestra estancia en Albania, nos enteramos de la noticia de que la Unión Demócrata Cristiana (UDC) ha decidido realizar la solicitud, al Consejo Federal y al Tribunal Constitucional de Alemania, la prohibición de nuestro partido. Se desea una situación similar al de los años 1933-1956, donde el proletariado tenía prohibido legalmente su partido de vanguardia comunista. Ahora bien, a esta solicitud se ha ajustado nuestro partido con una preparación detrás. Como coherente partido marxista-leninista es capaz de revertir una forma de lucha con otra sin mayores retrasos. Por supuesto vamos a participar en una lucha abierta contra la prohibición inminente. La manifestación de alrededor de 16.000 personas el pasado fin de semana en Bonn, a la que asistieron también otros revolucionarios perseguidos, es una impresionante muestra de ello». (Ernst Aust; Entrevista durante la invitación del Comité Central del Partido del Trabajo de AlbaniaRecopilación de citas de Ernst Aust sobre la cuestión alemana y sobre el revisionismo alemán, 23 de octubre de 1977)

jueves, 16 de febrero de 2017

Una breve glosa sobre la influencia del revisionismo chino en la conformación del revisionismo eurocomunista; Equipo de Bitácora (M-L), 2015


«Como sabemos. El liderazgo chino del Partido Comunista de China (PCCh) no solo fue un ardiente defensor de la desestalinización como se jactaban los jruschovistas:

«El XXº Congreso del PCUS fue de de excepcional gran importancia para la mejora de las relaciones sino-soviéticas. Se creó un ambiente propicio para un intercambio más frecuente y más amigable de los dos puntos de vistas. Los amigos chinos comenzaron a hablar más abiertamente sobre sus planes y dificultades y, al mismo tiempo, para expresar comentarios críticos desde una posición amigable sobre las organizaciones soviéticas, el trabajo de los especialistas soviéticos, y otros temas de las relaciones sino-soviéticas. El Comité del Partido Comunista de China Comunista apoyó plenamente las medidas para eliminar del Partido Comunista de la Unión Soviética el culto a la personalidad y sus consecuencias. Cabe señalar, sin embargo, que el Comité Central del PCCh si bien no hablaba de esto directamente, tomó una posición diferente a la nuestra en la evaluación de la actividad de Stalin. Un poco más tarde, los camaradas chinos volvieron a examinar su evaluación de la obra de Stalin, como se refleja en los pronunciamientos de Mao Zedong cuando visitó Moscú [en noviembre de 1957]. Por ejemplo, dijo: «En general, en la evaluación de Stalin, ahora tenemos los mismos puntos de vista que el PCUS». En un número de discusiones Mao Zedong dio un análisis crítico de los errores Stalin. Poco después del XXº Congreso del PCUS, en China fue lanzada una campaña para combatir el dogmatismo, y dicho curso fue proclamado bajo el lema «dejar florecer las cien flores». (Informe de Mikhail Zimyanin para Nikita Jruschov sobre China, 15 de septiembre de 1959)

Sino que además, con sus teorías revisionistas propias influenciaron al resto de partidos comunistas. 

Curiosamente el periódico del Partido Comunista de España (PCE) «Nuestra Bandera», dirigido por Santiago Carrillo, en su edición Nº17 de septiembre de 1957, publicaba como artículo la obra de Mao Zedong: «Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo» del 27 de febrero de 1957, un clásico sin duda del revisionismo chino donde los haya, y no sólo en su versión original, sino también en su versión «retocada» y liberada para las Obras Escogidas del Tomo V de Mao Zedong en 1977. Algunos maoístas consideran las Obras Escogidas como sus obras oficiales, pero en la propia introducción se indica que el texto ha sido alterado libremente, por lo que dicha argumentación carece de sentido, y tiene más sentido bucear en las versiones anteriores, de las cuales, varios medios se hicieron eco por entonces, entre ellos los revisionistas o la propia CIA. De hecho, la admiración de los lineamientos ideológicos de Mao Zedong por parte de los padres del eurocomunismo español no solo son constatables en los artículos de la época, sino que ha sido reconocido en las memorias, entrevistas y diarios de sus protagonistas. Véase la obra de Santiago Carrillo «Memorias» (1993).

miércoles, 15 de febrero de 2017

Fuera drogas de los barrios obreros

"(...)

25. Prohibición de las drogas a excepción del tabaco y el alcohol. Su distribución será controlada desde el Estado con el objeto de acabar con la dependencia que éstas engendran y de combatir una de las grandes bases económicas y sociales de las que se alimenta directamente el lumpenproletariado, y más e indirectamente, la burguesía a través de su escoria de mafias y camellos. Se combatirá insobornablemente mediante la persuasión el consumo anormal de alcohol y el tabaco.  

1.     Establecimiento de un precio relativamente alto en los precios de las bebidas alcohólicas de graduación alta y de tabaco.  

2.     Penas duras para los mismos productores y distribuidores de toda clase de drogas. Según la cantidad y el tipo de droga la pena será más dura. 

3.     Se legalizará e insertará en el sistema de salud las drogas como la marihuana que alivien la existencia y la vida a los enfermos de enfermedades que sean necesarias. Todo esto bajo control público y certificación médica. 

(...)"

martes, 14 de febrero de 2017

Sobre el precio de la luz; PCTE, 2017

El siguiente documento, es una breve exposición sobre los problemas del precio de la luz que tan en boga están ahora en los medios de comunicación:

«Los precios de la luz continúan escalando. Con media España bajo cero, el precio de la luz en el mercado mayorista alcanzará este viernes la media de 88 euros por megavatio hora, 2,21 euros y un 2,7% más que este jueves, cuando la media se ha situado en los 85,79 euros. De esta manera, este coste alcanzará un nuevo máximo desde diciembre 2013 -91,89 euros- según los datos ofrecidos por el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE). En los dos últimos días, el precio de la luz ha subido un 11,6%». (El Confidencial; El precio de la luz alcanzará su máximo histórico este viernes: 98,7 euros MWh/h, 19 de enero de 2017)

Sobre todo debido a los fuertes debates sobre el precio de la luz:

«La pobreza tiene muchos rostros. Pero también cifras. Algunas que ayudan a entender un drama que se ha agudizado con la crisis y que ha repercutido también en un colectivo muy vulnerable, el de los mayores de 75 años. Números como estos: que más del 85% admite llegar «justo» a fin de mes o tener dificultades o que el 8,5% admite que ha tenido que apagar la luz o la calefacción por no poder pagar la factura». (El Confidencial; Un 8,5% de los mayores ha tenido que apagar la luz o la calefacción por no poder pagarla, 24 de febrero de 2017)

Y por sus consecuencias más extremas:

«La pobreza energética, en la que viven muchas familias sin recursos suficientes para pagar la factura eléctrica, saltó a la luz de manera trágica tras cobrarse la primera víctima mortal en Reus hace ahora un mes. El caso de la anciana que falleció asfixiada en un incendio dentro de su casa, donde llevaba dos meses alumbrándose con velas, ha encendido las discusiones dentro del Congreso de los Diputados, pero la solución de emergencia que ahora se requiere tropieza, de momento, con la brecha ideológica que separa a los principales partidos políticos». (El Confidencial; Porca miseria: Energía cifra en 22 millones el coste de la pobreza energética en España, 15 de diciembre de 2016)

La llamada «pobreza energética» no es sino una derivación de todo tipo de empobrecimiento que sufre el proletariado en el capitalismo, como también lo puede ser la malnutrición infantil que en España se sufre sensiblemente.

Dejamos este documento del Partido Comunista del Trabajo de España (PCTE) ya que aborda la cuestión de forma marxista y muy entendible para las masas de las razones de dicho fenómeno.

El documento:


Sobre el precio de la luz

Cda. González

A muchos sorprendió la decisión del Gobierno de subir el precio de la luz en plena ola de frío. Mariano Rajoy se excusó en la baja producción de energía debido al reciente temporal, pero nuestro Partido sabe que la raíz de la cuestión no está ahí.

Sí, es cierto que se produjo menos y que en el sistema mercantil, a menor producción (oferta) y mayor demanda de consumo, el precio de la mercancía (en este caso la electricidad) tiende a subir. Pero lo que se han callado los grupos parlamentarios es que la descabellada subida reciente del precio de la luz (¡que hace poco llegó a los 88 euros por kilowatio/hora!) tiene su causa en el oligopolio del mercado energético español.

¿Qué es un oligopolio? Un oligopolio es una situación en el mercado en la que existen muy pocos oferentes para muchos demandantes. El oligopolio de las eléctricas, en España, recae en tres empresas: Iberdrola, Gas Natural y Endesa.

Entre las caracerísticas de los oligopolios se encuentran: la subida del precio de las mercancías que ofertan, la disminución de la producción (como forma pautada para aumentar el precio de las mercancías) y el empeoramiento de la calidad de los productos que dependen, directa o indirectamente, de las empresas en situación de oligopolio. Todo esto se puede observar en España, y es una parte inseparable del modo de producción capitalista.

Los antecedentes de la situación oligopólica en España son tanto los monopolios del capitalismo de Estado franquista como la liberalización del mercado en 1997, a raíz de la crisis económica de 1995. Los monopolios franquistas hicieron posible que, con la liberalización, las diferentes y pocas grandes empresas eléctricas pudiesen alimentarse de empresas menores y acaparar cuota de mercado ante sus homónimas, llegándose a la situación actual. Presenciamos la competencia encarnizada entre los tres oligopolios de la electricidad en España, proceso que llevará de forma insoslayable al monopolio. El mercado exterior tiene una gran importancia en este proceso.

La situación, después de ese proceso, quedó configurada de tal modo que sólo hay tres oferentes mayoristas (Gas Natural, Iberdrola y Endesa) a pesar de que existen cuantiosas empresas minoristas, a las cuáles pagamos por la luz. Estas empresas minoristas compran la electricidad, almacenada en la Red Eléctrica, a los oligopolios, para ofertarla de nuevo (habiendo subido el precio para dejar un margen de beneficios, el cuál se denomina técnicamente “interés del capital”) y que llegue a los consumidores.

La relación de esta situación mercantil con la subida del precio de la luz consiste en que los tres oligopolios, al ver que dado el temporal se redujo la producción de electricidad, decidieron todos a una (pero independientemente) subir el precio de la electricidad paulatinamente. Sólo cuando vieron que sus competidores oligopólicos empezaron a hacer lo mismo, el precio empezó a aumentar de manera desenfrenada. Esta subida afecta sólo a una tarifa, que posee el 46% de los usuarios. Pero dado el papel de la electricidad en la producción en general, el Índice de Precios al Consumo aumentó en un 3%, afectando asimismo a toda la sociedad española.

Un momento… ¿a toda la sociedad? ¡En realidad no, no es así! Ocurre en este caso como con la subida de impuestos. Los oligarcas sin tapujos nos dirán que afectan a los ricos y no sólo a los pobres; los oportunistas aceptarán que afectan obviamente más a los más pobres y que la solución está en que los más ricos paguen más (impuesto progresivo). Pues bien, ambas “soluciones” son parte del problema: el capitalismo.

Y es que hay que tener en cuenta que los trabajadores pagan dos veces los impuestos; una por ellos mismos (el impuesto normal), y otra por los capitalistas, por los propietarios privados de medios de producción que nos contratan para trabajar por ellos y para ellos. Este segundo “impuesto” se llama plusvalía, y para entenderlo (y entender por qué los trabajadores pagamos dos veces por los capitalistas) debemos adentrarnos brevemente en los manejos de la economía capitalista.

El valor de cambio de cualquier cosa es la traducción en dinero del tiempo de trabajo humano que es socialmente necesario (esto es, mínimamente necesario) para producir un determinado valor de uso o producto.

Ocurre que la única mercancía que los trabajadores podemos vender para garantizar nuestro sustento es la fuerza de trabajo. Esta se determina por el valor necesario para producir todo aquéllo que necesitamos, de media, para mantenernos vivos y capaces de trabajar durante un período de tiempo determinado. El precio de la fuerza de trabajo se denomina “salario”.

Esto parece muy cuerdo. Pero si volvemos a leer el párrafo anterior, sabremos que sólo si vendemos nuestra mercancía “fuerza de trabajo” a un propietario privado de medios de producción (sea el Estado burgués o un empresario mediano/grande cualquiera) podremos seguir vivos. De forma que, si indagamos un poco más en el tema, veremos que ese propietario privado, el capitalista, se apropia de nuestra mercancía “fuerza de trabajo”. Y como cualquiera que compra una mercancía, tiene total derecho a apropiarse de su uso.

El uso de la fuerza de trabajo es, como su nombre indica, el trabajo. Esto quiere decir el ejercicio de una actividad con un fin determinado. La base de todo trabajo es el trabajo productivo, pues sin él y sin el valor que contiene no podría sustentarse ninguna otra forma de trabajo, no productivo, que emplee materiales para el desarrollo de un servicio.

El trabajo productivo “genera valor”. Es decir; si necesitamos (supongamos) comer por 3 horas y dormir por 7 horas para estar activos todo el resto del día (unas 14 horas), es normal que el capitalista va a percibir más valor del que le ha costado contratar a los trabajadores por un período de tiempo determinado.

La diferencia entre el trabajo que se transforma en salario (trabajo necesario) y el resto de la jornada laboral (plustrabajo) se denomina plusvalía. Aquí reside el secreto de la explotación.

Es normal que cuanta mayor sea la plusvalía, mayor beneficios extraerá el capitalista y menor será el salario, o bien absolutamente (aumentando la jornada laboral que se trabaja, táctica que siempre es problemática) o bien relativamente (disminuyendo el tiempo de trabajo necesario para producir los bienes necesarios en el sustento medio de un trabajador medio, pudiendo disminuir el salario; o aumentando la capacidad productiva de las máquinas empleadas en el proceso de producción).

Es por esto que si los capitalistas pagan más… ¿de dónde sacan su dinero? ¡Claro, de la explotación del trabajo asalariado! ¿No significará entonces que si un capitalista tiene que pagar más por algo, subsanará ese “mal” aumentando la penuria de “sus” obreros? ¡Obviamente, sí! Así, el impuesto progresivo tan puesto en boga por Unidos Podemos y algunas otras formaciones es tan inútil como el descabellado aumento de impuestos que proponen grupos como el PP.

Por esto, cuando tenemos el cuadro de la subida de la luz ante nosotros, nunca jamás debemos olvidar que entre bastidores se encuentra el enriquecimiento brutal de ese puñado de capitalistas, supérfluos para la vida social, y la miseria creciente de los obreros, desempleados, pequeños propietarios pobres y medios, etc... Si, en efecto, también los capitalistas padecen la subida de la luz, ¿no sacarán el dinero para pagarla mas que del aumento de la plusvalía, de la explotación del trabajo asalariado? ¡Sí!

Y esta es la razón de que la solución al problema de la luz y de los impuestos no está sino en la revolución violenta de las organizaciones de masas del proletariado y las masas laboriosas. Sólo esta revolución es capaz de arrancarle a los burgueses los medios de producción y ponerlos en servicio de un nuevo Estado que no sea ese parlamento de charlatanes ni un gobierno por el estilo, sino el Poder efectivo de las organizaciones de masas. ¡El poder del pueblo por el pueblo, que no será una realidad mientras los capitalistas puedan seguir su parasitaria existencia; mientras existan como clase social!

Las masas trabajadoras deben comprender que la labor de nuestro Partido está en comenzar a fraguar las organizaciones que podrán llevarles a este fin, que será asimismo el fin de sus penurias.

La solución no está en el tipo de pago, sino en nacionalizar las eléctricas expropiando a los capitalistas que las dirigen y explotan el trabajo.

La solución nunca jamás llegará del Parlamento, pues es pedirle permiso a los explotadores para marchar en contra de sus intereses generales. Un proceso en el que la burguesía tenga derecho de palabra y libertad de acción, donde pueda controlar la situación (como ocurre en los procesos reformistas antirrevolucionarios, como pretende Unidos Podemos y su falsa posición “popular”), es un proceso derrotado que no tiene cabida para acometer los intereses radicales del proletariado y las masas revolucionarias que se organizan tras éste.

sábado, 11 de febrero de 2017

Algunas declaraciones antimarxistas de Chou En-lai; Reflexiones sobre China; Enver Hoxha, 15 de enero de 1973

El siguiente documento, no es sino una prueba más de lo que hemos afirmado siempre: que la teoría de los tres mundos fue puesta en práctica mucho antes de ser anunciada oficialmente en 1974. Recordemos esta evolución:

1) Recordemos que pese a que no mucha gente lo sabe, en los años 40 los revisionistas chinos ya habían dividido el mundo en tres en varias de sus publicaciones, dividiendo el mundo en los Estados Unidos, la Unión Soviética y una extensa zona de países –como en la entrevista de Mao Zedong con Anna Louise Strong de 1946–. Los revisionistas chinos sostenían la teoría menchevique de las fuerzas productivas:

«Sin un libre desarrollo de la economía privada capitalista y la economía cooperativa, sin un desarrollo nacional, científica y popular cultura de nueva democracia, sin la emancipación y desarrollo de miles de millones de personas, en breve tiempo, sin ser cuidadosos con la nueva revolución democrático-burguesa, el tratar de construir una sociedad socialista sobre las ruinas del orden colonial, semicolonial y semifeudal sería un sueño utópico». (Mao Zedong; La lucha por una nueva China; Informe en el VIIº Congreso del Partido Comunista de China, 24 de abril de 1945)

Recomendaban pues un desarrollo de la burguesía nacional, es decir del capitalismo nacional: 

«Reconocer que el modo capitalista de producción es el método más progresista en la China actual, y que la burguesía, sobre todo la pequeña burguesía, representa los elementos sociales y la fuerza política comparativamente más progresistas en la China actual. (...) Así, la política del partido no es el debilitamiento del capitalismo y la burguesía, o el debilitamiento del campesino rico y sus fuerzas productivas, sino el fortalecimiento de la producción capitalista». (Partido Comunista de China; Decisión del Comité Central sobre las políticas de las tierras en las bases de apoyo antijaponesas, 28 de enero de 1942)

Los dirigentes chinos también albergaban grandes esperanzas en contraer una alianza político-económica con Estados Unidos teniendo gran confianza en sus créditos y su tecnología para industrializarse y modernizarse:

«Se necesitan grandes cantidades de capital para el desarrollo de nuestras industrias. Ellos vendrán principalmente de la riqueza acumulada por el pueblo chino, y al mismo tiempo de la asistencia extranjera. Damos la bienvenida a las inversiones extranjeras si tales son beneficiosos para la economía de China y se realizan de acuerdo con las leyes de China. Se pueden expandir rápidamente y a gran escala empresas rentables tanto para el pueblo chino como para los extranjeros, siendo la industria pesada y la modernización de la agricultura, una realidad cuando lo que hay es una firme e interna paz internacional, y cuando dichas reformas políticas y agrarias se realizan a fondo. Sobre esta base, hemos de ser capaces de absorber grandes cantidades de inversiones extranjeras. Una política regresiva y económicamente empobrecida para China no será rentable ni para el pueblo chino ni para los extranjeros». (Mao Zedong; La lucha por una nueva China; Informe en el VIIº Congreso del Partido Comunista de China, 24 de abril de 1945)

Todo esto quedó tipificado en el informe original de Mao Zedong presentado al VIIº Congreso del Partido Comunista de China de 1945 llamado: «La lucha por una nueva China» –que fue reeditado para sus Obras Escogidas llamándose ahora: «Sobre el gobierno de coalición» y eliminando estas tesis–. 

2) China con Chou En-lai como representante funda el Movimiento de los Países No Alineados en la Conferencia de Bandung de 1955

«En abril de 1955 se reunieron en Bandung en Indonesia, la Conferencia de solidaridad afroasiática que reagrupaba en un inicio a los jefes de Gobierno de 29 países asiáticos y africanos: Nehru, Chou En-lai, Nasser, Sukarno y Tito, cogiéndose de la mano, pusieron las bases del «no alineamiento». China, India, Pakistán, Indonesia y Argelia formaban parte de los pilares fuertes de esta conferencia que prefiguraba las ideas tercermundistas que los revisionistas chinos abiertamente desarrollarían en los años 70, ya cuando se ilustraron las ambiciones de los pseudocomunistas chinos que procuraban desempeñar un papel de primer plano en el seno de los «no alineados» que representaban una buena parte del «segundo mundo». La Albania socialista se negó evidentemente a participar en esta conferencia. Jamás cesó de denunciar el no alineamiento y las teorías tercermundistas revisionistas-burguesas y otras teorías reaccionarias al servicio del sistema imperialista. (...) El no alineamiento fijaba oficialmente el objetivo de la búsqueda de una «tercera vía»  que consistía en un tipo de «régimen intermedio», sería distinto del «capitalismo puro y duro» y de los países socialistas. Era una vía tomada prestada de la «nueva democracia» de China». (Vincent Gouysse; Imperialismo y antiimperialismo, 2007)

3) Más tarde Mao Zedong anunciaría la teoría de las zonas intermedias:

«Todas las naciones de Asia, África y América Latina se están rebelando contra el imperialismo; también Europa, Canadá y otros países se están rebelando contra el imperialismo. Incluso los imperialistas se están rebelando contra los imperialistas. ¿No es eso lo que está haciendo De Gaulle? En la actualidad, existen dos zonas intermedias en el mundo. Asia, África y América Latina constituyen la primera zona intermedia. Europa, América del Norte y Oceanía constituyen la segunda. El capital monopolista japonés pertenece a la segunda zona intermedia, pero también está descontento con Estados Unidos, y algunos de sus representantes se están rebelando abiertamente contra Estados Unidos. Y aunque ahora el capital monopolista japonés depende de Estados Unidos, llegará el momento en que se sacudirá del yugo estadounidense. (...) Obviamente, esto, de ninguna manera, significa que estoy a favor de la repetición de una agresión del imperialismo japonés. Sin embargo, no creo que el capital monopolista japonés permita que Estados Unidos lo tenga agarrado por el cuello para siempre. ¿No sería mejor para Japón ser completamente independiente, establecer relaciones y entrar en cooperación con las fuerzas que luchan por la independencia nacional en Asia?». (Mao Zedong; Entrevista con los socialistas japoneses, 11 de agosto de 1964)

4) Las teorías revisionistas del maoísmo en la economía que condujeron a sendos fracasos tanto durante el Gran Salto Adelante –con los datos negativos en agricultura y producciones de mala calidad y inservibles en la industria– y los mismos en la Revolución Cultural –con datos negativos en la industria pesada en el Tercer Plan Quinquenal– impidieron industrializarse correctamente a China, estas teorías revisionistas y estos datos económicos quedarían reflejados en el Manual de economía de Shanghái de 1974. Sumando eso a otros hechos político-económicos como los conflictos con los revisionistas soviéticos por reivindicaciones territoriales y choques fronterizos –derivando en su ruptura de relaciones económicas y la ayuda tecnológica–, Mao Zedong decidió virar de nuevo hacia los Estados Unidos para lograr la modernización e industrialización incompleta de China, para ello empezó las conversaciones secretas de Varsovia con los estadounidenses en 1969, recibió a Kissinguer en 1971, y finalmente Nixon en 1972 con el cual firmó el Comunicado de Shanghái en 1972 en el cual los revisionistas chinos firmaron la siguiente declaración ultrajante:

«La paz en Asia y la paz en el mundo requieren de esfuerzos de ambos para reducir inmediatamente las tensiones y eliminar las causas básicas de los conflictos. Los Estados Unidos trabajaran para lograr una paz justa y segura: justa, porque cumple con las aspiraciones de los pueblos y naciones para la libertad y el progreso; segura, ya que elimina el peligro de una agresión extranjera. Los Estados Unidos apoyan la libertad individual y el progreso social para todos los pueblos del mundo, libre de la presión o intervención exterior. (...) Los Estados Unidos pusieron de relieve que los pueblos de Indochina se les debería permitir determinar su destino sin intervención externa, y su principal objetivo constante ha sido una solución negociada, la propuesta de ocho puntos presentada por la República de Vietnam y los Estados Unidos el 27 de enero 1972 representa una base para la consecución de ese objetivo, en la ausencia de una solución negociada de los Estados Unidos prevé la retirada final de todas las fuerzas estadounidenses de la región en consonancia con el objetivo de la libre determinación de todos los países de Indochina. (...) Los Estados Unidos apoya el derecho de los pueblos de Asia del Sur para dar forma a su propio futuro en paz, libre de la amenaza militar, y sin que su propia área se convierta en objeto de la rivalidad entre grandes potencias». (Comunicado conjunto de la República Popular de China y los Estados Unidos, Shangai, 27 de febrero de 1972)

Enver Hoxha sentenciaba:

«¿Qué se desprende de este comunicado? China le dice al mundo que ha conversado amistosamente con los Estados Unidos, que como resultado de estas conversaciones se evitará la guerra entre ambos, que no se permitirá que la región Asia-Pacífico se convierta en zona de influencia de ninguna gran potencia –cuentos–, que ninguna de las dos partes debe entenderse con un tercero contra la otra –cuentos–, y que el mundo no debe ser dividido en esferas de influencia –más cuentos–». (Enver Hoxha; El viaje de Nixon a China, las conversaciones sino-estadounidenses, el comunicado final; Reflexiones sobre China, Tomo II, 21 de marzo, 1972)

Después en privado Mao Zedong empezaría a revelar a sus aliados la teoría de los tres mundos a la que había acabado de dar forma para sus nuevos intereses:

«Mao Zedong: «¿Quien pertenece al primer mundo?»

Kaunda: Creo que debe ser el mundo de los explotadores e imperialistas».

Mao Zedong: «¿Y el segundo mundo?»

Kaunda: «Los que se hicieron revisionistas».

Mao Zedong: «A mi juicio, los Estados Unidos y la Unión Soviética constituyen el primer mundo; fuerzas intermedias como Japón, Europa, Australia y Canadá, integran el segundo mundo; y nosotros formamos parte del tercer mundo».

Kaunda: «Estoy de acuerdo con su análisis, señor Presidente». (...)

Mao Zedong: «Toda Asia, excepto Japón, pertenece al tercer mundo; África entera pertenece también a éste, e igualmente América Latina». (Mao Zedong; Extractos de la entrevista de Mao Zedong con el presidente de Zambia, Kenneth Kaunda, realizada en Beijing, el 22 de febrero de 1974)

Es más, designaría personalmente a Deng Xiaoping para presentarla al mundo pese a la oposición de algunos:

«En marzo de 1974, cuando el Politburó convino a quien se debería elegir para liderar la delegación a las Naciones Unidas, Jiang Qing estuvo en desacuerdo con la decisión de elegir a Deng Xiaoping. El 27 de marzo de 1974 Mao escribío a Jiang Qing: «La elección de Deng Xiaoping es mi idea, lo mejor es que tú no te opongas». El discurso de Deng Xiaoping para la sesión especial de las Naciones Unidas fue aprobado por el Politburó y revisado por Mao Zedong. El 4 de abril de 1974 Mao Zedong comentó del discurso, «Bien. Lo alabo». (Gucheng Li; Un glosario de términos políticos de la República Popular de China, 1995)

Deng procedería a lanzar dicho discurso en la ONU:

«A juzgar por los cambios en las relaciones internacionales, el mundo de hoy en realidad se compone de tres partes, o mundos, que son a la vez interconectadas y en contradicción entre sí. Los Estados Unidos y la Unión Soviética constituyen el primer mundo. Los países en desarrollo de Asia, África, América Latina y otras regiones constituyen el Tercer Mundo. Los países desarrollados entre los dos componen el Segundo Mundo». (Discurso de Deng Xiaoping en la ONU, 10 de abril de 1974)

Para dar forma a la teoría, estimularía en sus medios de comunicación oficiales la visión de que el tercer mundo era la fuerza motriz de la época:

«Los pueblos de numerosos países del tercer mundo se han convertido en la mayor fuerza motriz que propulsa el avance de la historia humana y en una fuerza revolucionaria contra el imperialismo». (Pekín Informa; Vol.18, Nº18, 2 de mayo de 1975)

Y que del primer mundo, una de las superpotencias imperialistas –la Unión Soviética– era más agresiva que la otra –Estados Unidos–, intentando justificar la proposición de la alianza de Estados Unidos con el segundo y tercer mundo contra la Unión Soviética:

«No es fortuito que el socialimperialismo soviético sea el enemigo más peligroso para el tercer mundo». (Pekín Informa; Vol 19, No. 44, 29 de octubre de 1976)

Para ello se determinó en cada oportunidad que los países del segundo mundo y el tercero se uniesen:

«En su discurso Li Chiang, ministro de comercio exterior, dijo que el señor Soames es el primer representante oficial de la Comunidad Económica Europea que ha visitado China y que su visita promueve un nuevo progreso en las relaciones entre China y la Comunidad Económica Europea. Señaló: «Desde el establecimiento de la Comunidad Económica Europea, ha habido una creciente tendencia hacia la unidad entre los países de Europa Occidental. No obstante ante la presión e intervención externas, han hecho continuos esfuerzos para salvaguardar su soberanía e independencia. Esto constituye un factor positivo en el desarrollo de la situación internacional. Agrego: Quisiéramos ver el desarrollo de mejores relaciones entre la Comunidad Económica Europea y los países del tercer mundo. Nos asiste la convicción de que, siempre que se unan los países que están sometidos a la agresión, interferencia y control de las superpotencias, frustrarán los complots de esas superpotencias que buscan hegemonía mundial». (Pekín Informa; Vol 18, No. 20, 16 de mayo de 1975)

Como lo demuestran las propias reuniones de Mao Zedong con los estadounidenses:

«Presidente Ford: «Estamos muy preocupados por la situación en España también, señor presidente. Al rey lo apoyamos. Esperamos que sea capaz de manejar los elementos que pudieran socavar su régimen. Y vamos a trabajar con él para tratar de tener el control necesario de la situación durante este período de transición». Presidente Mao: «Sería bueno que el Mercado Común Europeo los aceptara. ¿Por qué no acepta la Comunidad Económica Europea a España y Portugal?». Presidente Ford: «Señor presidente, nosotros hemos exhortado a la alianza de la OTAN para que fuera más amigable incluso durante la dictadura de Franco. Y esperamos que con el nuevo rey España sea más aceptable para la alianza de la OTAN. Además creemos que la CEE debe ser sensible a los movimientos del gobierno español hacia la unidad con la Europa occidental en su conjunto. Vamos a trabajar en ambos sentidos tanto como nos sea posible». (Conversación entre Mao Zedong y Henry Kissinger; 2 de diciembre de 1975)

Por último mediante el aceptamiento de la política y las teorías de otros revisionismos de la época, China buscaba que el mundo revisionista y promocionara la teoría tercermundista de China. Véase esa conjugación de intereses en sus relaciones y comunicados con los revisionistas yugoslavos, rumanos, coreanos, etc.:

«El Presidente Mao Zedong dio la mano al Presidente Džemal Bijedić. (...) La corriente visita del Presidente Džemal Bijedić servirá de ayuda para reforzar la amistad y unidad entre China y Yugoslavia, así como sus pueblos. Las amistosas relaciones y la cooperación entre los dos países será desarrollada aún más. (...) Después de la liberación, Yugoslavia y su pueblo hicieron un esfuerzo significativo en construir su economía y su defensa nacional. La industria y la agricultura se ha desarrollado regularmente y ha hecho que este país sea autosuficiente en cuanto a grano. En cuanto a las relaciones exteriores, los yugoslavos persiguen una política de no alineamiento, reforzando la unidad y cooperación con los países del tercer mundo y dando energías y apoyo en la lucha de diversos pueblos en sus movimientos de liberación nacional: esto firmemente ha sostenido todos los países grande o pequeños sean iguales internacionalmente en sus relaciones exteriores, que deben estar basadas en los principios de igualdad, independencia, respeto, y soberanía territorial íntegra: y en oposición al imperialismo y sus ansias de poderes hegemónicos. Esta política exterior de los yugoslavos juega un rol positivo en la causa de la unidad contra el hegemonismo, en la causa mantenida por los pueblos del mundo». (Pekín Informa; Vol 18, No. 41, 10 de octubre de 1975) 

Durante el documento dejaremos varias anotaciones de los propios documentos chinos, para que veamos que el apoyo de los revisionistas chinos a las diferentes políticas reaccionarias no son invenciones de Enver Hoxha, sino hechos que los mismos maoístas publicitaban con gusto.

El maoísmo no solo es el tercermundismo por antonomasia, sino también del no alineamiento y el paradigma de las llamadas «terceras vías», que no es otra cosa que una síntesis de nacionalismo más socialdemocratismo. Quien niegue esto por desconocimiento, niega la historia y es un pobre ignorante, pero quién apoye el maoísmo sabiendo todo esto, es un consciente sentimentalista, pero igualmente antimarxista.

El documento:


«Durante la primera quincena de enero han visitado oficialmente China, entre otras, una delegación del gobierno italiano, presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, Medici, y una delegación congoleña –del Zaire–, encabezada por el presidente de esta república africana, general Mobutu.

Estas dos delegaciones han sido recibidas por Chou En-lai, el cual, como es natural, ha conversado con ellas sobre cuestiones políticas y otra serie de problemas, ha hecho declaraciones y ha formulado algunas de sus concepciones políticas e ideológicas, que a mi entender tienen una importancia especial dado su carácter «específico». Esto es lo que me empuja a escribir estas notas.

Con el italiano Medici, Chou En-lai tuvo un encuentro en el cual intercambiaron sus puntos de vista. La prensa china, aparte de anunciar esta «cordial» entrevista, no dio la más mínima información; en cambio la prensa, la radio y la televisión italianas, no sólo hicieron un amplio eco a la visita de Medici y a sus conversaciones con Chou En-lai, sino que sobre todo pusieron de relieve la siguiente declaración de este último: China aprueba el Mercado Común Europeo, aprueba y considera justa la creación de una «Europa Unida», que han comenzado a edificar los Estados de Europa Occidental [1].

En el banquete oficial que Chou En-lai ofreció en honor de Mobutu, sin ningún tipo de ambages afirmó, entre otras cosas, que «China, a pesar de las diferencias que existen entre su forma de régimen y el del Zaire, pertenece, naturalmente al igual que el Zaire, al tercer mundo» [2]. Se trata de una declaración oficial publicada en la prensa china.